TIEMPO
Último año de carrera. El reloj empieza a correr cada vez más rápido. Intento vivir minuto a minuto para no perderme nada, pero siento que millones de pequeñas cosas se escapan por los rincones más efímeros.Trabajos, estudio, investigación de final de grado, prácticas, estudio, exposiciones... consumen todo mi tiempo. y cada vez corro un poco más rápido, apurando minutos para amasarlos y hacer de ellos maravillas.
Sentada en mi escritorio, sin saber por donde empezar. Cada día un nuevo reto que superar. El sol empieza a esconderse tras las montañas. Se viene la noche y aun me quedan decenas de cosas por hacer. Y entonces decido desconectar. Empieza a sonar la música. Divago. Me abstraigo. Intento no pensar. Me digo que hay tiempo para todo. Y entonces me calmo. Vuelvo a la marcha y me cunde el doble. Me siento feliz. He alcanzado un 90% de mis objetivos del día. Pero...si ni siquiera he salido a la calle...Dios, que horror.
Los día pasan, alcances o no tus objetivos. Siéntete feliz por tener la oportunidad de verlos pasar y por aquello que ha dado existencia a tu día: tus actos, pensamientos, movimientos, conversaciones...Si nos ponemos a contar todo lo que no hemos cumplido, vendrá a nuestra mente aquello que deberíamos hacer, aquellas personas a las que deberíamos ver más, aquellos sitios que queremos visitar, el dinero que necesitamos para hacerlo...y no, así no disfrutamos realmente del día, así el tiempo no existe...vives en algo irreal.
El tiempo es algo demasiado abstracto como para pensar que al caer la noche me quedo sin tiempo para las otras 10 cosas que me quedan hacer. Al irse la noche, hay un nuevo amanecer... el tiempo no desaparece como si se tratase de un terrón de azúcar en una taza de café caliente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario